Enfriarse entre rondas forma parte de la tradición finlandesa: una ducha fría, un chapuzón o revolcarse en la nieve.

El frío contrae los vasos sanguíneos de la piel y hace bajar su temperatura corporal. A mucha gente el contraste le resulta revitalizante.

Lo que sugieren los estudios

En un pequeño estudio, nadadores de invierno que alternaban sauna y agua fría sumaban unos 57 minutos de calor y 11 de frío a la semana, y terminaban con el frío. Toleraban mejor el frío y gastaban más energía para conservar el calor.

El estudio comparó a unos pocos hombres en un único momento: no demuestra que esta rutina causara la diferencia ni que funcione igual para todo el mundo.

Con cuidado

Empiece con una ducha fría de 30 segundos a un minuto antes de probar una inmersión. Entre despacio y exhale de forma larga y regular: los primeros segundos de frío le cortan la respiración.

El frío repentino supone un esfuerzo real para el corazón y eleva la presión arterial: si tiene una afección cardíaca o la presión arterial alta, consulte antes a su médico. Salga si tirita mucho o se le entumecen las manos y los pies.

Fuentes

  1. Søberg S. et al. Altered brown fat thermoregulation and enhanced cold-induced thermogenesis in young, healthy, winter-swimming men. Cell Reports Medicine, 2021.

Información general, no consejo médico.